La persona. ¿Destino? ¿Colectivismo?
¡Sonar con mi propia voz!
Desde la razón: Sociedad e individuo. Desde la fe: Aporte del cristianismo al pensamiento: la
persona. Fantasma: el INDIVIDUO que intenta, inútilmente, “sustituir” a las personas.
La noción de máscara no siempre ha sido negativa. Tiene una historia antigua que llega hasta
nuestros días… Los griegos usaban máscaras para el teatro para representar a alguien y para
proyectar mejor la voz. Los etruscos las llamaron “Phersu” (personaje), los latinos “Prosopon”. De
ahí viene a la palabra “Persona”. El personaje, con identidad propia, que proyecta su propia voz en
el teatro.
Fue en el siglo IV cuando esta palabra tomó el significado que tiene hoy. Y este ha sido uno de los
aportes que ha hecho el cristianismo al pensamiento. Sucedió así: El primero que usó la palabra
persona fue Tertuliano (año 160-220) para poder explicar racionalmente quién es Jesucristo (Una
Persona divina, con dos naturalezas, la divina y la humana). Este fue el tema del concilio de
Constantinopla I (año 381). Y que Dios Padre, el Verbo (Jesús) y el Espíritu Santo son el mismo Dios
(pero no el mismo sujeto), que fue el tema del concilio de Calcedonia (año 451 d.C.). Los teólogos
cristianos usaron el término “persona” para llamar a cada uno de los tres “yo” diferentes que hay
en el mismo Dios cristiano. Posteriormente se va a aplicar el concepto de persona a los ángeles y
finalmente a los seres humanos. Por eso se habla de que hay personas humanas, personas angélicas
y personas divinas. Es decir, todos los seres que gozamos de un actuar libre.
De ahí surgió la antropología cristiana que abrió HORIZONTES nuevos a la filosofía griega. Los griegos
creían en la naturaleza humana (lo común a todos los hombres) y del Destino de los dioses. El
cristianismo fue una “liberación de la libertad” del ser humano. Eso queda expresado en el concepto
de persona, un ser libre, racional (Boecio), incomunicable (Ricardo de San Victor) singular e
irrepetible (Ricardo de San Víctor), sujeto de dignidad (Ricardo de San Victor.
Los pensadores de la antigüedad griega solamente hablaban de naturaleza humana para describir
lo que somos, pero fijándome solo en lo que tenemos en común: la inteligencia, la voluntad, la
anatomía… pero la noción de persona sirvió para hablar de lo que nos diferencia: nuestra propia
personalidad, nuestro yo más auténtico. Mi propio rostro. Mi identidad más profunda.
Persona es… ¡alguien! aquel que suena por sí mismo, con su propia voz. Con su propia originalidad.
Un yo irrepetible, que vale en sí mismo. Para el cristianismo es clarísimo que no hay dos personas
iguales. ¿Tú qué piensas?
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Publico la nueva entrada de mi blog respondiendo, con un mínimo de 200 palabras bien escritas a
estas preguntas:
¿Cuáles son las Fechas de nacimiento y muerte de estos personajes de la historia
del pensamiento que fueron determinantes en la formación del concepto de persona: Tertuliano,
Boecio, Ricardo de San Victor? ¿Somos personas (singulares) o somos naturaleza (algo común a
todos los seres humanos)? Dicho con otras palabras… ¿creo en la singularidad de cada persona…
o somos masa? Explica tu respuesta del modo más original que puedas.
Ánimo, buen trabajo