sábado, 2 de octubre de 2021

Entrada 4 Undécimo tipo B

 Entrada 4, Tipo B. Grado Undécimo. ¿Libertad religiosa? ¿Conocimiento profundo de las diferentes religiones? ¿Escucharnos? 


Este es un tema apasionante para pensar. Y con muchas implicaciones sociales. En la universidad me voy a encontrar con personas que no tienen una buena opinión de las religiones. Incluso algunos van a cuestionar mi posición frente a la religión. ¿Por qué sucede esto? Tal vez algunos tienen la idea de que la fe cristiana es un mito… y como los mitos nos son explicaciones científicas, parecería que la religión está en la universidad “en el lugar equivocado”. 

La Iglesia católica opina que es necesario respetar la visión religiosa de cada persona. Como es un tema de conciencia, cada persona lo debe resolver. Por eso la Iglesia católica habla de la libertad religiosa como algo que debemos defender para respetar al ser humano. Así lo expone en documentos de la importancia de “Dignitatis Humanae” (de 7 de diciembre de 1965), un escrito corto y muy sustancioso sobre este tema, que vale la pena conocer. Allí se dice, por ejemplo, que: “Es patente, pues, que los hombres de nuestro tiempo desean poder profesar libremente la religión en privado y en público; y aún más, que la libertad religiosa se declara como derecho civil en muchas Constituciones y se reconoce solemnemente en documentos internacionales. Pero no faltan regímenes en los que, si bien su Constitución reconoce la libertad de culto religioso, sin embargo, las mismas autoridades públicas se empeñan en apartar a los ciudadanos de profesar la religión y en hacer extremadamente difícil e insegura la vida de las comunidades religiosas.

 Saludando con alegría los venturosos signos de este tiempo, pero denunciando con dolor estos hechos deplorables, el sagrado Concilio exhorta a los católicos y ruega a todos los hombres que consideren con toda atención cuán necesaria es la libertad religiosa, sobre todo en las presentes condiciones de la familia humana”. 

Como católico tengo la capacidad de escuchar y amar a los seres humanos que tienen otras propuestas religiosas. Y tengo la capacidad de hablar de las cosas buenas que tengo, también como cristiano católico, para ofrecer. Y un no creyente también aporta a esta libertad con su actitud amable y alegre. Decir que todas las religiones son iguales no es verdad. Decir eso es… despreciarlas a todas, dejar de escucharlas. En cambio, al conocerlas en profundidad, descubro lo que cada una tiene para aportar. Conocer la fe católica es saber qué tengo para aportar a los demás. Un buen católico ama el diálogo y la libertad religiosa. ¿Cómo estoy yo en ese sentido? ¿Amo a los demás sin despreciar a nadie por razón de su fe? ***

 Actividad personal de cada estudiante: Para continuar esta bitácora recuerda publicar este texto como entrada tipo B. Y a continuación publicarás tu entrada tipo A, En al menos 200 palabras bien escritas y bien razonadas: 1. Investigo acerca de las seis religiones mayoritarias en el mundo actualmente. De cada una de ellas escribo los siguientes elementos: A. nombre de la religión. B. Divinidad (o divinidades) en la que creen. C. Libro sagrado, si lo tiene; D. lugar donde se reúnen los creyentes de esa religión. 2. Escribo con base en el material de esta clase, videos, texto de la “Dignitatis Humanae”, etc… ¿Qué opino acerca de la libertad religiosa? ¿Qué pasaría si un estado impusiera una determinada visión religiosa por la fuerza? ¿Qué pasaría si impidiera, como política de estado, la libertad religiosa de sus ciudadanos? Ánimo, ¡buen trabajo!

sábado, 18 de septiembre de 2021

Entrada 3 undécimo tipo A

 

 Tertuliano:  (año 160 - 220)

 Boecio: (480 – 525)

 Ricardo de San Victor: (año 1110 - 1173)

 

Todo depende, todo siempre tiene una dependencia y nada, absolutamente nada debe de ser visto desde solo un punto en específico o desde un extremo.

 Cuando se nos hace la pregunta sobre el ser humano como persona singular o como masa y naturaleza, se nos esta cerrando a una respuesta explícita de un extremo, mencionado anteriormente, como lo es la persona singular o la masa. Y es que la respuesta nunca se va a encontrar en una de las dos opciones, si no que permanecerá constantemente en un limbo del cual no se puede salir, una persona podrá ser singular y única en todo el mundo, jamás habrá dos personas que hallan pasado exactamente por las mismas situaciones, mas sin embargo no se puede aceptar la idea de la singularidad total, el ser humano es un ser sociable por naturaleza, eso es algo que se ha mencionado en varias entradas anteriores y que no se puede negar, por tanto la posibilidad de que exista un ser humano con pensamientos propios a secas es intocable puesto que, al ser sociable, nuestra forma de ser en general, siempre tendrá influencias lo cual nos hace actuar como masa.

jueves, 16 de septiembre de 2021

Entrada 3 undécimo tipo B

 La persona. ¿Destino? ¿Colectivismo?

 ¡Sonar con mi propia voz!

 Desde la razón: Sociedad e individuo. Desde la fe: Aporte del cristianismo al pensamiento: la persona. Fantasma: el INDIVIDUO que intenta, inútilmente, “sustituir” a las personas.

 La noción de máscara no siempre ha sido negativa. Tiene una historia antigua que llega hasta nuestros días… Los griegos usaban máscaras para el teatro para representar a alguien y para proyectar mejor la voz. Los etruscos las llamaron “Phersu” (personaje), los latinos “Prosopon”. De ahí viene a la palabra “Persona”. El personaje, con identidad propia, que proyecta su propia voz en el teatro. 

Fue en el siglo IV cuando esta palabra tomó el significado que tiene hoy. Y este ha sido uno de los aportes que ha hecho el cristianismo al pensamiento. Sucedió así: El primero que usó la palabra persona fue Tertuliano (año 160-220) para poder explicar racionalmente quién es Jesucristo (Una Persona divina, con dos naturalezas, la divina y la humana). Este fue el tema del concilio de Constantinopla I (año 381). Y que Dios Padre, el Verbo (Jesús) y el Espíritu Santo son el mismo Dios (pero no el mismo sujeto), que fue el tema del concilio de Calcedonia (año 451 d.C.). Los teólogos cristianos usaron el término “persona” para llamar a cada uno de los tres “yo” diferentes que hay en el mismo Dios cristiano. Posteriormente se va a aplicar el concepto de persona a los ángeles y finalmente a los seres humanos. Por eso se habla de que hay personas humanas, personas angélicas y personas divinas. Es decir, todos los seres que gozamos de un actuar libre.

 De ahí surgió la antropología cristiana que abrió HORIZONTES nuevos a la filosofía griega. Los griegos creían en la naturaleza humana (lo común a todos los hombres) y del Destino de los dioses. El cristianismo fue una “liberación de la libertad” del ser humano. Eso queda expresado en el concepto de persona, un ser libre, racional (Boecio), incomunicable (Ricardo de San Victor) singular e irrepetible (Ricardo de San Víctor), sujeto de dignidad (Ricardo de San Victor.

 Los pensadores de la antigüedad griega solamente hablaban de naturaleza humana para describir lo que somos, pero fijándome solo en lo que tenemos en común: la inteligencia, la voluntad, la anatomía… pero la noción de persona sirvió para hablar de lo que nos diferencia: nuestra propia personalidad, nuestro yo más auténtico. Mi propio rostro. Mi identidad más profunda. Persona es… ¡alguien! aquel que suena por sí mismo, con su propia voz. Con su propia originalidad. Un yo irrepetible, que vale en sí mismo. Para el cristianismo es clarísimo que no hay dos personas iguales. ¿Tú qué piensas? ***

 Publico la nueva entrada de mi blog respondiendo, con un mínimo de 200 palabras bien escritas a estas preguntas: 

¿Cuáles son las Fechas de nacimiento y muerte de estos personajes de la historia del pensamiento que fueron determinantes en la formación del concepto de persona: Tertuliano, Boecio, Ricardo de San Victor? ¿Somos personas (singulares) o somos naturaleza (algo común a todos los seres humanos)? Dicho con otras palabras… ¿creo en la singularidad de cada persona… o somos masa? Explica tu respuesta del modo más original que puedas. Ánimo, buen trabajo

Entrada 2 undécimo tipo A

 

Lewis propone que el infierno es una gigantesca ciudad grisácea, la cual llena el campo de visión, pero que se ve constantemente vacía, esto hace que parezca en endemoniada, aunque lo que realmente sucede es que las personas entre si se pelean demasiado y es por ello que se distancian constantemente, buscando construir una casa nueva en algún otro lado de la ciudad, así la ciudad crece infinitamente junto con la soledad de las personas que habitan en esta.

En cuanto a la corrupción, mi opinión es un poco variada, desde mi punto de vista, una persona siempre tiene que buscar el bien propio antes que pensar en los demás, no digo que se los deba ignorar deliberadamente, me refiero a que las personas no deberían pensar en beneficiar a los demás si eso significa su propia pena o sufrimiento, por ejemplo no me sacrificaría solo por que en mi quieran probar un medicamento que pueda salvar a la humanidad, asimismo, una persona tampoco debe de llegar a un beneficio propio que pueda generar un sufrimiento en las demás personas cuando mi beneficio no es necesario, puedo darme a entender si me dijesen que me pagarían por matar a alguien, eso es algo que, aunque me de beneficio, seria demasiado malo para otras personas, por lo cual no lo haría.

Entrada 2 undécimo tipo B

 Entrada 2 Tipo B. El infierno como soledad Jesús pone un ejemplo de hombre solitario: el rico que guarda la cosecha para él mismo (Lucas 12, 13-31). Pensemos qué implica la soledad de la corrupción, del egoísmo, de la propia comodidad… Tanto C.S. Lewis, como el escritor Victor Hugo, como, como el Catecismo de la Iglesia católica hablan del infierno como autoexclusión del amor. Concepto interesante para entender que el infierno no es un castigo de Dios, sino que es una consecuencia de la libertad humana que elige la soledad como proyecto de vida eterna. A continuación el estracto del libro El gran divorcio, un sueño. Autor, C. S. Lewis. Para pensar y comentar:

 “Miré por las ventanas. Estábamos tan alto que todo lo de abajo resultaba vagaroso, impreciso. No veía, sin embargo, ni ríos ni montañas ni campos: la ciudad gris parecía llenar aún el campo visual. —Parece una ciudad endemoniada —aventuré—. Y no lo consigo entender. Las partes que conocí estaban tan vacías. ¿Hubo antes más población? —De ningún modo —-dijo mi acompañante—. El problema es que son tan irascibles. Tan pronto llega uno, se instala en alguna calle. Antes de estar allí veinticuatro horas, ya se ha peleado con el vecino. No ha pasado una semana y las peleas son tan serias que decide trasladarse. Es muy posible que halle vacía la calle contigua, porque toda la gente ya ha peleado con sus vecinos y se ha marchado. Si es así, allí se instala. Si por alguna razón esa calle está llena, continúa más allá. Pero es igual, aunque trate de quedarse. De seguro va a tener una pelea muy pronto y deberá cambiarse. Finalmente se irá hasta los confines de la ciudad y construirá una casa nueva. Ve usted, así de fáciles son las cosas. Basta con que piense en una casa y allí está. Así continúa creciendo la ciudad. —¿Y deja más y más calles vacías? —Exacto. Y el tiempo es aquí algo azaroso. El lugar donde tomamos el autobús queda a miles de kilómetros del centro cívico, donde llegan todos los que vienen de la tierra. Toda la gente que conoció vivía cerca del terminal. Pero les había tomado siglos — según el tiempo nuestro— llegar allí, traslado a traslado. —¿Y qué hay de los primeros que llegaron? Quiero decir..., tiene que haber gente que vino de la tierra a su ciudad hace aún más tiempo. —Exacto. Hay. Se han estado moviendo y moviendo. Apartándose. Ahora deben estar tan lejos que nunca pensarán en venir al terminal de buses. Distancias astronómicas. Cerca de donde vivo hay una ligera eminencia de tierra y un amigo tiene un telescopio. Se pueden ver las luces de las casas habitadas, donde viven esos antiguos, a millones de kilómetros. Millones de kilómetros de nosotros y entre ellos. De vez en cuando se alejan un poco más todavía. Es uno de los desengaños. Creí que podría conocer personajes históricos interesantes. Pero no es posible: están demasiado lejos”. ***

 Actividad personal de cada estudiante: 

1. Hoy, los estudiantes que no lo hayan hecho dejarán habilitado el blog personal para que los profesores puedan comentar como autores del blog. Hoy deberán quedar publicadas las respuestas a las entradas 1 y 2 (la de hoy). Este será el cuaderno de este año. Los que no tengan aún comentarios del padre Andrés Felipe en su blog deberán… crear el blog; invitar como autores a andresfelipesuarezberrio@gmail.com y a jandresg777@gmail.com (en la primera entrada dimos las direcciones de Aspaen. A esas no nos envíen la invitación porque genera error.

 2. Atención: Si ya habías hecho las invitaciones a los correos de Aspaen, borrar primero las invitaciones pendientes, y ahí sí enviar las invitaciones a los correos que se indican en esta entrada. 

3. Escribir la entrada tipo A de esta semana respondiendo a estas dos preguntas: ¿cuáles cree usted que son las tres ideas principales que expone C. S. Lewis en su escrito sobre el infierno?. ¿Qué opinas de la corrupción (buscar el beneficio personal a costa del bien común) en la sociedad? El escrito debe tener al menos 200 palabras, estar bien escrito, como para ser publicado en tu blog. Para publicar hoy, 26 de agosto, en tu blog. Ánimo, buen trabajo.

miércoles, 15 de septiembre de 2021

Entrada 1 undécimo tipo A

 

La soledad no puede ser un proyecto de vida, el ser humano por naturaleza es un ser social, aunque se quiera estar completamente solo y aislarse del  exterior, aunque llegue a haber una persona, un ermitaño que viva alejado de la sociedad y que sea capaz de abastecerse a sí mismo, en algún momento tuvo que depender de su padre o de su madre y tuvo que aprender lo más básico de su vida al aprender una cultura conocida por una sociedad.

Personalmente considero que el ser humano no puede realizar proyectos completamente solo o desde cero, siempre ha de tener que basarse en algo que aprendió alguna otra persona previamente sin embargo esto no descarta el hecho de que el ser humano es un ser egoísta, que, en su mayoría busca la ayuda de otros para beneficiarse a sí mismo. Esto no es correcto y es por ello que el cristianismo nos enseña la realidad de las cosas y nos muestra cómo debemos ser.

Por ultimo quiero tomar la idea del infierno de Lewis, un lugar que no es “el castigo eterno” como es llamado por muchas personas, es la soledad total, buscada por las personas mismas, y que se privan del amor de Dios.

martes, 14 de septiembre de 2021

Entrada 1 undécimo tipo B

 Entrada I, Tipo B Décimo grado: ¿LA SOLEDAD COMO PROYECTO? El cristianismo nos da una base muy buena para pensar en el proyecto de mi vida. Nos enseña que somos seres relacionales, hechos para amar. Somos imagen y semejanza de un Dios que es tres personas, que se aman eternamente. El cristianismo enseña que no estamos hechos para nosotros mismos, sino para los demás, para el servicio, para el amor. Pensemos… ¿Qué te viene a la mente cuando te dicen “infierno”? ¿Un castigo inventado por el Dios bueno para vengarse de los malvados? ¿Una fiesta eterna genialísima de pecado y desenfreno? Nada de eso es verdad. No es un castigo de Dios, porque Dios no es castigador… es cada condenado el que se excluye a sí mismo de estar con los demás. Y no es fiesta, porque cada condenado elige estar solo… enteramente y eternamente solo. El cielo es justo lo contrario: fiesta de comunión de amor con Dios y con los demás. El catecismo de la Iglesia define el infierno como: “estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados” (CIC, n.1033). Consiste en excluirse uno mismo de las relaciones interpersonales. El proyecto de vida de una persona incluye siempre el servicio a los demás. Los seres humanos no existimos para estar solos. Casi que podríamos decir que la soledad es el fracaso de la persona… C.S. Lewis, en su obra “El gran divorcio, un sueño”, presenta el infierno como una ciudad gigante, en la que viven muy pocas personas (leer el anexo a este capítulo). Y cuando el protagonista pregunta el porqué de una ciudad tan grande para tan pocos condenados, le explican que los condenados son muy malos vecinos. Se han ido peleando y enemistando cada vez más… han ido cambiando de casa sucesivamente, buscando estar lo más lejos posible de sus vecinos. Para no tener que ver nada con ellos. Tremenda descripción… pero muy acertada. En el infierno, las personas buscan estar solas… eligen la soledad, para siempre. *** Actividad personal de cada estudiante: Escribo ahora al menos 200 palabras en las que quede bien escrita mi opinión sobre la soledad como proyecto de vida. ¿Pienso que un ser humano puede hacer un proyecto en el que no incluya para nada a otras personas? ¿Por qué? ¿Qué opino sobre esta visión del infierno de Lewis, como vecinos que se pelean y se alejan indefinidamente? Ánimo, buen trabajo.

Entrada 4 Undécimo tipo B

 Entrada 4, Tipo B. Grado Undécimo. ¿Libertad religiosa? ¿Conocimiento profundo de las diferentes religiones? ¿Escucharnos?  Este es un tem...